Fedora Cabral de Rumland - 3/2010
Como guía de Buena Voluntad, vengo en son de paz...
Doña Maria de los Angeles ha demostrado ser una mujer agradecida y generosa... En una entrevista dijo que era "cristiana" y que por tanto en su libro decía la verdad. Lo último a contestar cuando queremos que alguien confíe en nosotros, es decir "yo soy cristiano"... porque ser cristiano es otra cosa; no es colgarse rosarios y crucifijos, no es cargar estampitas, no es asistir a misa. El cristiano reconoce sus faltas y acepta-concede perdones.
Por otro lado, es plausible su agradecimiento a las izquierdas y en especial a Juan Bosch, por su promesa de "Borrón y cuenta nueva"... También su generosidad es patente... y así lo indican largas páginas periodísticas, pues los medios también necesitan vivir ¡Perfectamente entendible! y reconfirmante de otros hechos no tan nítidos, que también necesitaron jugosa compensación.
Que esté resentida abiertamente contra quienes le dieron el golpe final a su posición privilegiada, también es natural. En fin, los pleitos de salón terminan siendo igual que los pleitos de patio, solo que con palabras mas cultas; con aroma de café en vajilla de plata.
También es de entenderse que en su posición de hija amada, era imposible que percibiera lo que pasaba afuera de su reino; así como que dudara de que "algo" o "alguien" no le estaba prohibido. ¡Más que entendible!...
Por otro lado llama crimen al cometido hacia su padre, pero no le pone nombre a los relacionados con "los otros"; evita mencionarlos, dejando un vacío silencioso... algo así como un hoyo negro galáctico, que otro se ocuparía de llenar; como aquel pasaje de su libro en que "el muñequito de papel" le dijo a su hermano... "Antes de irte, déjame eso resuelto" Y claro, era un pedido del nuevo jefe de Estado, al que no se podía negar ¡Comprensible!... así los llamados héroes fueron enviados al otro mundo, entre carcajadas y vejaciones.
Además ¿Qué hija de rey aún a corta edad, no puede sentir que le están permitidas muchas acciones?... El poder del padre se refleja en los hijos. Jesús niño -y perdonen la comparación- sentía la fuerza que le insuflaba el sentirse hijo de Dios. Angelita aún siente esa fuerza: la genética, la abundancia heredada y ahora sostenida por el apoyo expresado, de muchos que aún arrastran colas púrpuras, coloradas y rosadas ¡Absolutamente entendible!
Entonces ¿Cual es el problema?... Ninguno.
Ella al aclarar algunas situaciones, ha simulado a la balanza del mercadito... que cuando de un lado soporta muchos víveres, el platillo opuesto sube y hace que aflore otra cosa. ¡Un platillo vacío! dejado a la imaginación, de los que tengan suficiente intuición para atar cabos sueltos.
Doña Maria de los Angeles ha demostrado ser una mujer agradecida y generosa... En una entrevista dijo que era "cristiana" y que por tanto en su libro decía la verdad. Lo último a contestar cuando queremos que alguien confíe en nosotros, es decir "yo soy cristiano"... porque ser cristiano es otra cosa; no es colgarse rosarios y crucifijos, no es cargar estampitas, no es asistir a misa. El cristiano reconoce sus faltas y acepta-concede perdones.
Por otro lado, es plausible su agradecimiento a las izquierdas y en especial a Juan Bosch, por su promesa de "Borrón y cuenta nueva"... También su generosidad es patente... y así lo indican largas páginas periodísticas, pues los medios también necesitan vivir ¡Perfectamente entendible! y reconfirmante de otros hechos no tan nítidos, que también necesitaron jugosa compensación.
Que esté resentida abiertamente contra quienes le dieron el golpe final a su posición privilegiada, también es natural. En fin, los pleitos de salón terminan siendo igual que los pleitos de patio, solo que con palabras mas cultas; con aroma de café en vajilla de plata.
También es de entenderse que en su posición de hija amada, era imposible que percibiera lo que pasaba afuera de su reino; así como que dudara de que "algo" o "alguien" no le estaba prohibido. ¡Más que entendible!...
Por otro lado llama crimen al cometido hacia su padre, pero no le pone nombre a los relacionados con "los otros"; evita mencionarlos, dejando un vacío silencioso... algo así como un hoyo negro galáctico, que otro se ocuparía de llenar; como aquel pasaje de su libro en que "el muñequito de papel" le dijo a su hermano... "Antes de irte, déjame eso resuelto" Y claro, era un pedido del nuevo jefe de Estado, al que no se podía negar ¡Comprensible!... así los llamados héroes fueron enviados al otro mundo, entre carcajadas y vejaciones.
Además ¿Qué hija de rey aún a corta edad, no puede sentir que le están permitidas muchas acciones?... El poder del padre se refleja en los hijos. Jesús niño -y perdonen la comparación- sentía la fuerza que le insuflaba el sentirse hijo de Dios. Angelita aún siente esa fuerza: la genética, la abundancia heredada y ahora sostenida por el apoyo expresado, de muchos que aún arrastran colas púrpuras, coloradas y rosadas ¡Absolutamente entendible!
Entonces ¿Cual es el problema?... Ninguno.
Ella al aclarar algunas situaciones, ha simulado a la balanza del mercadito... que cuando de un lado soporta muchos víveres, el platillo opuesto sube y hace que aflore otra cosa. ¡Un platillo vacío! dejado a la imaginación, de los que tengan suficiente intuición para atar cabos sueltos.
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