Fedora Cabral de Rumland
Del mismo modo en que observamos cómo los hijos de hoy en su mayoría muestran poco interés por nuestras historias personales o por nuestras pertenencias a heredar, en esa misma forma su interés por el saber ha cambiado. Lo que creemos ha sido útil para nosotros, no precisamente lo es para ellos.
Crecimos en un ambiente de ciertos valores morales/religiosos, orgullos raciales, regionales, cerrados en nuestras ideas e ideales patrióticos, parcialmente por falta de facilidades en el mundo de las comunicaciones. Eso nos ha hecho seres humanos apegados a lo que insistimos en llamar NUESTRO... y esa idea nos mantiene adversos a todo lo que sea distinto.
El dilema que estamos enfrentando ahora es el de cómo educar a las nuevas generaciones, para evitar el caos y la desorientación que muestran nuestros jóvenes... indicando que algo no estamos haciendo de la manera requerida para estos tiempos... Veamos:
Estamos viviendo una transición donde el mayor asunto por resolver es la idea imperante de la separatividad, cuando la nueva educación requiere ser encaminada hacia la unidad; siendo lo primero, introducir a los infantes a su nuevo hábitat -el planeta Tierra- propiciando el arte, a partir del contacto con la naturaleza.
Luego de aprender las asignaturas básicas: leer, escribir, teclear, matemáticas, ciencias sociales/naturales, etc; de manera completamente imparcial, poner todos los esfuerzos en la ampliación del horizonte de nuestros niños.
Un paseo constante por el mundo, vía Internet; la oportunidad de conocer a fondo todas las grandes religiones, reconociendo su origen común; facilitar el contacto con diferentes razas, culturas, lenguas; así como ponerles al día de la ciencia HOY... nuestra relación con el planeta y el Universo.
Ya se empieza a ver que el dinero tiene/tendrá otro significado para ellos... y que con el tiempo van intuyendo mas y hablando menos; la curación/sanación va simplificándose, al reconocer que todo desbalance comienza en nuestros cuerpos sutiles; cambiando así el estilo de vida en general y dando lugar a la desaparición de muchos análisis y medicamentos tal y como los conocemos hoy.
Las preguntas y respuestas surgirán entre ellos mismos, reconociendo la utilidad de la cooperación mutua según especialidades y el respeto de unos hacia los conocimientos de los otros... y así posiblemente sus mentes abiertas y amplias les irán dando forma a la nueva educación, ya desapegados de nuestro "impedimento" -esa idea de separación entre razas, regiones, religiones- para planificar un pensum de estudios para el próximo futuro.
En la misma medida en que disminuyan las diferencias, disminuirán los malentendidos y por tanto las guerras. A nosotros nos corresponde ser pasivos, pacientes y cooperadores -no directores- haciendo que los niños de hoy puedan encaminarse hacia una adecuada educación a seguir ASAP*.
Esperamos esta información -ya conocida por muchos- llegue a donde pueda fructificar, facilitándonos así esta transición entre una Era que termina y otra que comienza.
*ASAP = tan pronto como sea posible
* * *

0 Comentarios:
Publicar un comentario