Fedora Cabral de Rumland
He estado reflexionando... y vuelvo a caer en la conclusión de que nada sucede en vano, por casualidad o accidente... también queda sobre-entendido que cuando individual o grupalmente se nos concede algo muy anhelado, nos toca en alguna medida corresponder... o al menos comportarnos a la altura.
En los últimos años del trujillato muchos adolescentes se levantaron, encrispados por el odio hacia el régimen, motivados por lo que oían decir en su entorno. La llamada parte espiritual se debilitó parcialmente en la población, dando lugar a una serie de acontecimientos cuyas consecuencias aún estamos viviendo.
El odio destilado en presencia de sus crios y el haber aceptado cargos públicos que ponían en peligro la seguridad hasta de sus propias hijas, fue decisivo para llevar a algunos hasta el martirologio. Este odio de segunda mano, inculcado y fomentado en esas mentes vírgenes, hoy en dia sigue por costumbre aflorando en los corazones y publicaciones de estos ya adultos, llegando a obstaculizar así el libre fluir de la sana convivencia.
En tiempos de Trujillo no había experiencia psicológica ni política, pero si quienes estuvieran dispuestos a dar/seguir instrucciones, no siempre muy acertadas... ¿A donde ir a buscar guía para algo tan arriesgado como era tumbar una dictadura y salir airoso?... Nadie parece haber persuadido a esas criaturas llenas de resentimiento de ir contra el enemigo, de frente.
Otras familias se sacrificaron, modestamente viviendo en las sombras, en espera de su momento para dar el zarpazo, certero, silencioso y sin derramamiento de sangre inocente... sabiendo que todo llega a su tiempo de madurez.
En el caso nuestro... la familia Cabral arribó a la isla desde Coimbra Portugal en los años de 1600+ y para bien o para mal depositaron cierto gen en su descendencia: la valentía, la temeridad. Eso ha sido usado por generaciones, con modestia si se quiere, en casi toda su capacidad.
Los conjurados de Mayo estaban dispuestos a hacer el trabajo de eliminación del sátrapa y necesitaron de un "Cabral" -como se les ha llamado a los valientes por varios siglos- para servir de eslabón hacia la ayuda extranjera.
La conexión estaba hecha, pero era necesario dar una cara, un nombre de confiabilidad, en este caso, de quien nunca antes estuviera ligado al régimen y que estuviese dispuesto a coordinar lo que sería un nuevo gobierno de transición -sin molestias para la población- y ahí es donde llaman a Angel Severo Cabral a escena. Con entereza cumplió él su cometido, arriesgándolo todo, para luego continuar su modesta rutina diaria... y decir presente cada vez que el país lo necesitara.
Habian pocas Embajadas a quien recurrir por ayuda en aquel entonces: el movimiento catorcista había escogido a Cuba y los héroes del 30 de mayo optaron por EE.UU.
Si esto en esta y otras ocasiones posteriores, maliciosamente se ha querido interpretar como venta de la patria, con acusaciones de ser "agentes encubiertos", los dos grupos quedan en la misma posición; dando por resultado en aquel momento algo que podría llamarse "la venta sin compradores" ya que ambos padrinos les dieron la espalda a estos valientes, abandonándoles a su suerte.
Hablando de jóvenes de mas edad, las memorias de Angel Severo Cabral dicen asi:
"..............Cuando tuvimos noticias de los desembarcos de patriotas, primero en Constanza y después en Maimón y Estero Hondo, renació la esperanza en el pecho de los dominicanos que habíamos sufrido los horrores de una larga represión.
Allí estaba en tierra dominicana lo más granado de nuestra juventud en el exilio. Allí estaba decidida a ofrendar su vida generosa y valientemente por el hermoso ideal largamente acariciado de la libertad.
Pero no duró mucho esa esperanza. Los exiliados no habían coordinado sus planes con la resistencia en el país y fueron abandonados por Fidel Castro, faltando a sus compromisos.
Sin ayuda ni del interior ni del exterior, en un medio inhóspito, sin alimentos, rodeados por campesinos sumisos por la prédica y el terror, los expedicionarios fueron diezmados, apresados en su mayor parte, torturados y muertos......"
Luego agrega lo siguiente...
".... En el año en que estas cosas sucedían, 1959, y en los siguientes, nadie se sentía seguro; los atropellos y la muerte acechaban por todas partes. En los sitios más insospechados había un “informador”. La mayoría de los dominicanos se eximía de salir de sus casas en las horas libres"
"La necesidad de la muerte de Trujillo surgió como surge en una comunidad cualquiera la necesidad de matar una alimaña que se convierte en un peligro para todos sus miembros......"
Los familiares de algunos de estos héroes de mayo jamás nos imagínamos el desamparo que viviríamos luego de los hechos... nunca pensamos que salir a la luz podría ser, en cierto modo, tanto o mas frustrante que vivir en las sombras. Sin embargo, hemos comprendido que este largo proceso posterior al derrocamiento de la dictadura, ha sido necesario... lo hemos visualizado/sentido como la extracción de la placenta después del parto.
Unos abrieron el camino, otros culminaron la tarea, a unos les ha tocado tergiversar y a otros dejar pasar... Unos tuvieron que trabajar en la clandestinidad, mientras otros, de cara al público finalmente derribaron los remanentes de la dictadura. Por último los ex-colaboradores de aquel régimen de oprobio, abrazaron una tabla de salvación, que como un Dios para ellos, llegó de fuera... emulando de alguna forma a nuestros aborígenes, cuando se camuflajaron entre los negros, pasando así inadvertidos para siempre.
A 50 años de aquel magnicidio, es momento de empezar una nueva jornada, sin mirar atrás, sin usar nuestros muertos con fines políticos. Un pueblo avanza en la dirección en que sus mentes se dirijan... y según por costumbre escojan sus ciudadanos: el odio o el respeto, el atraso o el progreso.
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